No se entiende la euforia del presidente Areces respecto al monasterio de Corias, que acumula ya un retraso de tres años sobre el plazo inicialmente previsto de 2010. Ahora, según el arquitecto de la obra, se calcula que el parador entre en funcionamiento en 2013, eso suponiendo que no surjan nuevos imprevistos que obliguen a retrasar los trabajos otros tres años. Para mí la preocupación más realista es la del alcalde de Cangas, José Manuel Martínez, que opina que más importante que el parador es que se lleve a cabo la autovía Oviedo-La Espina y que se le dé continuidad hasta Ponferrada, ya que no resulta coherente cortar el acceso al turismo procedente de la Meseta, porque Cangas se encuentra muy alejada de los centros turísticos y ceñida al turismo asturiano para quien resulta un disparate disponer de un parador de lujo.




















